Lo que quiero escribir hoy es acerca de un estado de ánimo inusual, primero que nada quiero exponer que es solo a nivel emocional esta descripción, no pretendo caer en cargas teóricas de una ciencia empírica desafiante determinista, es que es una invitación a un detalle panorámico de lo que podría traernos muchos gustos y/o sorpresas acerca del ingenio.
Primero quiero que pensemos en todo lo que somos, no nos quedemos solo con los adjetivos que podemos formular, recuerda esos gestos de quien sabe qué “cosa” que sorprendieron a propios y extraños en tu carácter, haz memoria de ti, de todo lo que poseas, ve a tu “armería” intelectual seguro que encuentras memorias de tus victorias.
Una vez que compilemos un poco de esto y un poco de aquello nos daremos cuenta de que es lo que nos conforma a grandes rasgos, aquello sobre lo que tenemos control, y obviamente debe haber algo mas, este “algo mas” sea como sea, es incluso ajeno a lo que nos podemos formular, quiero ser mas explicito, si lo que uno está en posición de pensar, es propio de lo que controlamos, así sea solo la idea de control, se me ocurre que los sueños no los controlamos (por lo general), aunque cuando los pensamos los organizamos y los interpretamos. O al menos es lo que percibo, con reserva de lo que diga la psicología antes referida.
Aquí esta lo bueno, un día esto que es incontrolable y que también somos nosotros se nos enfrenta, toma aquello que controlábamos y es como si se generara otro “yo”, pero superior a ti mismo en términos de control sobre ti (ambos), imagina que te confina al lugar que antes ocupaba el, ahora tu eres la pequeña parte que no controla, estas siendo ajeno a ti, y no es simplemente un cambio de papeles es que se ha producido un desequilibrio peligroso.
Ahora, pienso que hay cosas a las que deberíamos poner el ojo encima, se experimenta una cierta libertad de uno mismo, nos disociamos de quienes somos, no liberamos del control, y es cuando viene la confrontación, uno a uno el resto de ti, contra la inteligencia, el cariño, la amistad y todo aquello que parece ser determinante en nuestras vidas, lo que en mi experiencia sucede es que estas “demás” cosas son a menudo más fuertes que nosotros, nos encontramos desposeídos de una voluntad que podamos articular con arreglo a fines, y entonces solo “somos”, este principio de ser, es en lo más llano puro, en el sentido de que no habrá algo más primitivo, más allá después de colmarlo en una encarnizada lucha por continuar te sobre el resto de ti. Este principio de cada uno es lo que creo que nos articula siempre, y que es modificable, después se apropiara nuevamente de ti mismo y aquello a lo que sobrepuso se agrega para ser controlado, solo el dicta cuando estamos listos para volver a emprendernos, vale decir que es caótica la experiencia y que una vez dentro de ella el desequilibrio es lo único constante, puede traer bueno y malo, pero en proporciones desquiciantes.
Aquí es donde creo que reside lo maravilloso, al final después de posicionarte, lo que resta hacer es decidir qué hacer con esta nueva oportunidad que te dará un momento en plenitud de ti mismo. (Aprovechémoslo si es que sucede).