El circo.
“El circo” es un poema que escribí hace poco más que un par de años, quizá sea la descripción mas aferrada a mi carácter cuando no voy cortés a consentir cualquier cosa, es como el estado contemplativo que se concede con la superioridad, incluso tiene que comiquear para matar el tiempo, es el ocio y la creatividad tratando de ser buenas.
A continuación el poema que también puede leerse en escribeya.com
El Circo.
Asomo en la mente triste retazo de razón, sostengo infalible un temple desquiciante, me regalo una penitencia asombrada de deleites culposos, me aconsejo con morbo intuiciones brillantes, me sostengo en vertiginosos afanes y sopeso los equilibrios con propios desplantes, educo el detalle de gestos amables, le cambio acentos y comas a las estrellas, y hago un recuento de destinos insipientes, aliento al eco en el discurso de la cordura, procuro sin titubear un instante convertirlo en presente de una pequeña y deslucida hazaña desmembrada.
Le hago un cuadro a la pena de los escritores cansados, le doy una gracia a los piojos de cabezas cercenadas, y en la lustre memoria de las moscas gordas pongo afanes ganosos de mi desprecio cotidiano, me principio en pasos ligeros para hacer camino sin tropiezos, le doy a las mañanas calzadas para que no persigan mis demoras, recluto siniestros que avengan con virtudes para no provocar revueltas ácidas en el chance de mi cabeza.
Domestico locura, soberbia y otras desvirtúes gregarias, les doy gracia, vestido, maquillaje y trucos para hacer un circo de convivencia sencilla, les hago una carpa con fe y sorpresa, me hago una carcajada con elegancia despectiva, y un agudo tono de maldad, que si no le viene bien al circo, le afama con desenlaces cifrados en funciones fechadas D.C.
Gracias por leer.
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